DEDICADO A MI NIETA, A MIS HIJAS Y A TODO AQUEL AL QUE LE GUSTE COCINAR Y LO HAGA CON AMOR.

viernes, 24 de abril de 2020

ROSCOS DUROS ANISADOS



Estos roscos están horneados con lo que ahorramos unas cuantas calorías. Solo llevan el azúcar de la masa, no añadimos la de decoración. Tienen el aroma y el sabor del anís en grano y la canela. Son duros al morder. Típicos de la repostería gaditana.


INGREDIENTES:

2 huevos
Un trozo de cáscara de limón
60 gr. de aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas de anís en grano
Media cucharadita de canela en polvo
200 gr. de azúcar
350 gr. de harina de trigo
1 sobre de levadura

PREPARACIÓN:



Ponemos en el vaso el aceite con la piel de limón y programamos 5 minutos, Varoma, vel. 1. 


Sacamos la cáscara de limón.


Reservamos el aceite con las dos cucharadas de anís en gran. Dejamos enfriar y que absorba el sabor del anís.


Medimos la harina y le añadimos la levadura y la canela.


En el vaso ponemos los huevos y el azúcar y batimos 3 minutos a velocidad 4, (sin temperatura).


Una vez batidos los huevos con el azúcar añadimos la harina como la tenemos ya preparada con la levadura y la canela. vemos si en aceite está templado y lo vertemos con los granos de anís sobre la harina.


Programamos 2 minutos con el vaso cerrado y velocidad espiga.  Comprobamos la textura de la masa por si fuera necesario añadir un poco más de harina (dependerá del tamaño de los huevos que hayamos usado). Dejamos reposar dentro del vaso una hora.


Con las manos aceitadas sacamos la masa del vaso sobre una superficie enharinada.


Ponemos papel vegetal sobre la bandeja del horno y vamos formando los roscos y colocándolos sobre el papel.


Metemos en el horno precalentado a 180º, unos 15 minutos. Al salir del horno están un poco tiernos pero al enfriar quedan duros.

Con esta cantidad de ingredientes salen unos 24 roscos. Depende del tamaño que les demos.
Sin la máquina se hacen siguiendo el mismo orden pero al final tenemos que amasar a mano. El aceite lo calentamos con la cáscara de limón en una sartén y ahí mismo añadimos el anís en grano y dejamos enfriar. Sacamos la cáscara de limón. 




viernes, 27 de marzo de 2020

ROSQUITOS FRITOS DE FLAN



Esta receta de rosquitos con las 9 cucharadas como medida es antigua y siempre sale rica. La que he hecho hasta ahora lleva ralladura de cáscara de limón. Esta vez he querido probar la que sustituye el limón por el sobre de preparado de flan que añade el aroma de la vainilla. Al final se incrementa el sabor con la canela. Con las cantidades que he puesto salen unos 30 rosquitos.


INGREDIENTES:

1  huevo
9 cucharadas de leche
9 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
9 cucharadas de azúcar
1 sobre de preparado de flan 
1 sobre de levadura en polvo
Harina de trigo (unas 18 o 20 cucharadas)

Aceite de girasol para freír
Azúcar con canela para decorar


 Calentar el aceite de oliva con una cáscara de limón para quitar el sabor a crudo. Dejar enfriar antes de añadirlo a la masa.



Poner en un bol el huevo y la leche. Batir.


Agregar el azúcar y seguir batiendo. Cuando tengamos todo el azúcar integrado se pone el sobre de preparado de flan y la levadura.


Vamos añadiendo la harina cucharada a cucharada, tamizando con un colador.


Se va integrando poco a poco.


Cuando tenemos el aceite frío se añade y se continúa añadiendo la harina que sea necesaria.


La masa debe quedar manejable para que podamos formar los rosquitos. Lo ideal es que aún se pegue una chispa en los dedos al tocarla.



Mientras la masa reposa unos 20 minutos, preparamos el azúcar con la canela.


Ponemos un poco de harina sobre la superficie donde vamos a ir colocando los roscos para freír.


Cogemos trocitos de masa y lo alargamos para formar los rosquitos.


En una sartén ponemos el aceite de girasol y calentamos. Vamos friendo y sacando en un plato sobre papel absorbente. 


Antes de que se enfríen del todo los pasamos por el azúcar con canela.


Y listos para una merienda especial.




miércoles, 1 de enero de 2020

SOPAS DE AJO


Hay una gran variedad de sopas hechas con pan y, estoy segura de que en cada casa se hace una versión diferente de cada una de ellas. Desde mis abuelos siempre he visto en casa sopas de aprovechamiento de pan duro, gazpacho caliente, sopa de tomates, sopa de pescado, sopa de cebolla, salmorejo, sopa de puchero con rebanadas finas de pan, huevo escalfado y hierbabuena. 
Hoy me ha apetecido una sopa de ajos calentita para entrar en calor y, de camino, atacar con el antibiótico natural un catarro pejiguera. 


INGREDIENTES:

Para 2 personas

8 rebanadas de pan del día anterior (si puede ser pan moreno mejor)
4 dientes de ajo
100 ml. de aceite de oliva virgen extra
unas lochas de jamón cortadas en tiras
1 cucharadita de pimentón dulce
2 huevos
1 pastilla de caldo de carne
Agua


Comenzamos poniendo una sartén que sea honda en el fuego con el aceite de oliva.


Cuando veamos que el aceite ha cogido temperatura sin llegar a humear, ponemos los ajos pelados y laminados.


Unos segundos después, antes de que los ajos se doren, ponemos las rebanadas de pan.


Las rebanadas deben quedar doradas por las dos caras.


Es el momento de añadir el pimentón y tener preparado un caldo con la pastilla y 250 gr. de agua, para agregarlo antes de que el pimentón pueda quemarse, porque daría mal sabor a la sopa.


Dejamos hervir el pan en el caldo unos minutos y añadimos el jamón en tiras.


A continuación cascamos sobre la sopa dos huevos y tapamos para que se cuezan procurando que quede la yema poco hecha.


No añadimos sal porque la pastilla de caldo y el jamón será suficiente para dar sabor.

¡Buen provecho!